BIENVENIDA AL NAVEGANTE

Este cuaderno contiene varias experiencias vividas en Ayacucho en momentos distintos pero que se funden en una sola: el trabajo como voluntario en las casas hogares Los Gorriones y Casa de Willy y la producción de una serie de documentales sobre el conflicto armado peruano: "Las Huellas del Sendero", "El Expreso Cabanino", "Te Saludan Los Cabitos" y otros. Este espacio pretende dar a conocer y fomentar el apoyo a las iniciativas que trabajan con la infancia y la defensa de los derechos humanos en Ayacucho. Se abre el cuaderno...

viernes, 18 de junio de 2010

El conflicto desde la mirada de la infancia

En los testimonios de los niños que voy recogiendo me interesa sobre todo conocer qué saben del conflicto armado, su visión acerca de aquellos sangrientos años y de Sendero – si es que saben algo.

Al preguntarle qué entiende por Sendero Luminoso, G., que llegó hace poco al puericultorio después de que sus padres ingresaran en la cárcel, me responde que para ella Sendero “es como una casa, un hogar”…ante la mirada atónita de la Madre Julia.

F., en cambio, sí que sabe quienes son: “un grupo de personas que mataba a la gente”. Según él, el líder de Sendero, Abimael Guzmán, “está encerrado en algún país de Europa… dentro de una iglesia… ya que la Iglesia lo protege para que no lo maten”. En realidad Guzmán está encerrado a cadena perpetua en la Base Naval del Callao, junto con Vladimiro Montesinos, el que fuera Jefe de Inteligencia bajo el gobierno de Fujimori y quien, paradojas de la vida, ordenó la construcción de esta cárcel de máxima seguridad.

El despierto L. también sabe quienes son Sendero e incluso vaticina que van a regresar, ya que “el precio de la vida está subiendo mucho”. A este comentario tan sorprendentemente lúcido para sus 11 años, le sigue otro, esta vez no tan acertado: “van a regresar porque la gente acá es muy racista”.

Los testimonios de estos niños pueden acercarse más o menos a la realidad, ser fruto de su imaginación o una distorsión de lo que han escuchado decir a los más mayores, pero lo importante es que parecen indicar que la memoria colectiva de Ayacucho – si es que existe verdaderamente este concepto, ya que la historia ha demostrado lo contrario en demasiadas ocasiones y lo sigue haciendo actualmente – empieza a purificarse de los recuerdos de su pasado traumático.

1 comentario:

Tomás Mielke dijo...

Querido Luis

opino como tú, que lo de la memoria histórica es como la propia historia, las escriben los ganadores y más bien son recuerdos no olvidados, una especie de memoria selectiva o recuperación de los olvidados.

Lo triste de estas cosas, lo que cuentas, es que nosotros, los mayores, influimos en los niños de manera muy cruel, los alimentamos con nuestra FE, entre comillas, y los niños serán del Madrid o Barcelona, del Corán o de la Biblia etc y etc y nunca dejamos a los niños ser niños

un abrazo