BIENVENIDA AL NAVEGANTE

Este cuaderno contiene varias experiencias vividas en Ayacucho en momentos distintos pero que se funden en una sola: el trabajo como voluntario en las casas hogares Los Gorriones y Casa de Willy y la producción de una serie de documentales sobre el conflicto armado peruano: "Las Huellas del Sendero", "El Expreso Cabanino", "Te Saludan Los Cabitos" y otros. Este espacio pretende dar a conocer y fomentar el apoyo a las iniciativas que trabajan con la infancia y la defensa de los derechos humanos en Ayacucho. Se abre el cuaderno...

lunes, 12 de diciembre de 2005

Casa hogar los Gorriones


Por mucho que no quiera hacerme ilusiones, la visita a Ayacucho está difiriendo mucho de cualquier otro lugar conocido hasta ahora. No he podido evitar imaginarme ya recorriendo sus calles placidamente, subiendo hasta el Monte de la Cruz que se divisa detrás de la Plaza de Armas, conociendo la gente del lugar y llevando una vida real aquí. Ayacucho es una ciudad de apariencia tranquila, con una plaza animada, unos coloridos mercados e iglesias en cada esquina. Y digo bien de apariencia tranquila ya que esconde un pasado de violencia que a saber si no sigue latente de alguna forma en el presente. En la vecina Quinua se libró la batalla que sellaría la liberación de Perú y que cambiaría el nombre de la ciudad a Ayacucho - "el rincón de los muertos". Por otro lado, cuesta creer que aquí germinó y sembró el pánico durante décadas el Sendero Luminoso, haciendo de esta ciudad hasta hace poco una de las más peligrosas de Sudamérica.

Como no es difícil de imaginar las circunstancias en la casa hogar son duras. Allí acogen a veinticinco niños de distintas edades y discapacidades. Muchos de ellos sufren parálisis cerebral, algún tipo de retraso, y otros, aunque de apariencia totalmente "normal", no se libran de algún tipo de trauma. La casa se encuentra en la parte alta de la ciudad, en el barrio del Carmen Alto (circunstancia que me hace pensar en el Albaycin granadino) y se llega a ella por calles sin asfaltar, donde pasean a placer gallinas, perros y cerdos y atravesando zonas que a simple vista se perciben muy desfavorecidas. La casa es humilde y no parece contar con demasiados medios, sino que es el fruto de los esfuerzos de la pareja franco-belga que ha fundado el proyecto, Gil y Chantal. Ellos también me han dado la impresión de ser muy humildes. Dejaron atrás sus tranquilas vidas en el Pirineo francés, vendieron su casa, y tras tratar de fundar un proyecto similar en Nepal se vinieron aquí con su hijo. Ahora luchan aquí contra viento y marea en pós de una causa que para muchos está perdida. El gobierno peruano no da ningún tipo de ayuda a este tipo de proyectos y al parecer entorno al 80% de los niños que salen de casas hogares caen en las pandillas o en la prostitución. La lucha de este proyecto pretende llegar mucho más allá que la mera acogida durante la infancia para conseguir que estos niños puedan optar a una vida "normal" de adultos. No me cabe duda de que va a ser una experiencia dura, pero quiero vivirla.

2 comentarios:

Tania Monrroy dijo...

Bueno mi nombre es Tania Monrroy y en el mes de agosto voy a viajar a Ayacucho y me gustaria saber mas sobre este proyecto que lleva por nombre casa de los gorriones .Seria se mucho agrado si me mandara informacion sobre la ubicacion de eesta casa hogar al mail taniamonrroy@gmail.com.
Muchas gracias

nerymarley dijo...

Hola mi nombre es Gloria ps quiero q me pases la direccion exacta de la casa hogar los GORRIONES Ps toy interesada en hacer voluntariado soy terapista ocupacional y trabajo con niños con paralisis y otros sindromes ia q eso me encanta gracias totales mi mail es glori545@hotmail.com