BIENVENIDA AL NAVEGANTE

Este cuaderno contiene varias experiencias vividas en Ayacucho en momentos distintos pero que se funden en una sola: el trabajo como voluntario en las casas hogares Los Gorriones y Casa de Willy y la producción de una serie de documentales sobre el conflicto armado peruano: "Las Huellas del Sendero", "El Expreso Cabanino", "Te Saludan Los Cabitos" y otros. Este espacio pretende dar a conocer y fomentar el apoyo a las iniciativas que trabajan con la infancia y la defensa de los derechos humanos en Ayacucho. Se abre el cuaderno...

sábado, 3 de junio de 2006

Casa de Willy, proyecto PHES

El día de hoy está siendo uno de los más felices desde mi llegada a Ayacucho. Tras planearla durante largo tiempo finalmente hemos hecho la excursión a la casa de Willy.

La casa se encuentra perdida, casi inaccesible, entre las montañas de Yanama que se erigen por encima del Carmen Alto y se llega a ella tras cerca de una hora y media de caminata por senderos polvorientos donde si te descuidas te encuentras con algún toro con malas pulgas.

He pasado la mayor parte del trayecto hablando con los niños de la casa E. y A., quienes parecen agudizar su ingenio cada día. En un momento dado, de repente, el pequeño A. me confesaría preocupado que no quería morir, que no quería convertirse en calavera. No he podido evitar lanzar una carcajada al aire tras oir algo tan ingenioso viniendo de alguien tan pequeño y le he asegurado que no tiene porqué preocuparse, que tiene toda la vida por delante.

El proyecto de esta casa es de lo más interesante y Willy, a quien ya había conocido en otra ocasión, no puede ser más simpático, con muchas ganas de comunicar, hospitalario y muy razonable con los chicos, que le tienen un aprecio que salta a la vista. El proyecto está enfocado a la agricultura y a la crianza de animales, actividades con las que pretende alcanzar la autosuficiencia. Una vez más, resulta evidente que este proyecto tampoco dispone de medios ni recursos para afrontar todas sus necesidades.

En la casa conviven 9 chicos de edad más avanzada que los gorriones y el proyecto está enfocado a ofrecer una alternativa a los chicos una vez abandonan las casas hogares donde residían por haberse hecho demasiado mayores para estar allí o que quieren estudiar. Algunos de los niños que ha acogido son huérfanos de victimas de los años del terror de Sendero Luminoso. Me ha sorprendido inmediatamente lo responsables y aplicados que he visto a los chicos, lo que contrasta abiertamente con el constante estado de rebeldía de los gorriones. De hecho, el estribillo que se puede escuchar estos dias por la casa a todas horas y en varias bocas dice: "¡y soy rebelde!"

Hemos disfrutado dando una caminata por los alrededores de la casa, revolcándonos por el suelo, lanzando piedras hasta decapitar un indefenso cactus, comiendo un abundante cebiche, visitando a los conejos, cabras y cuyes, bailando...un día de lo más completo.

Estando allí me he dado cuenta de que estaba visualizando esa imagen que me había formado en la mente de los Andes antes de venir aquí por primera vez y a partir de ahora pretendo tratar de compaginar mi tiempo entre ambos proyectos.

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